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La irrupción de la IA ha permitido desarrollar soluciones como un asistente que realiza tareas por ti sin que tengas que ejecutar una compleja serie de pasos
El ser humano ha sido siempre reticente a los cambios tecnológicos. No hay que echar la vista muy atrás en el tiempo para encontrarnos con personas destruyendo equipamientos industriales.
La digitalización de nuestra forma de trabajar y vivir ha llevado esta tensión histórica a un nuevo nivel. Muchas personas se sienten intimidades por la tecnología, pero no pueden escapar de su uso. El presente ya es 100% digital.
Precisamente, las reticencias de muchos profesionales con respecto a programas y software tienen su base en que para poder sacarles partido hay que desarrollar un amplio conocimiento sobre las soluciones y realizar muchas acciones complejas.
La llegada de la Inteligencia Artificial viene a cambiar este escenario. ¿Por qué? Gracias a la IA, las acciones que antes tenía que hacer una persona, ahora puede hacerlo un asistente de IA.
Porque sí, ya puedes trabajar con un asistente que realiza tareas por ti, sin que tú tengas que ejecutar una compleja cadena de acciones para conseguir lo que deseas.
Los tiempos en que para encontrar un dato en un CRM había que realizar 10 pasos han llegado a su fin gracias a un asistente que realiza tareas por ti.
A continuación, te vamos a explicar por qué estamos ante un cambio de paradigma y a qué nos referimos cuando hablamos de un asistente que realiza tareas por ti.
La usabilidad la eficiencia y la rentabilidad como banderas
Desde hace años existen en el mercado programas muy avanzados que permiten a los negocios y a los profesionales digitalizar múltiples áreas y flujos de trabajo.
Sin embargo, estas soluciones han sido empleadas mayoritariamente por grandes compañías, sin que se haya extendido su uso entre las pymes y los profesionales. ¿Por qué?
- La usabilidad. A menudo, estos programas son muy difíciles de usar salvo que se dispongan de conocimientos técnicos avanzados. De hecho, algunos software de ventas extraordinariamente complejos solo son manejados por ingenieros. Al enfrentarse a esta clase de desarrollo, un empresario o profesional común se encuentra ante una barrera infranqueable porque para conseguir ejecutar una tarea hace falta invertir una ingente cantidad de tiempo y esfuerzo.
- La eficiencia. Precisamente, el hecho de que una persona tenga que ejecutar múltiples acciones para que un programa realice una tarea supone menoscabar la eficiencia del proceso digitalizador. ¿Para qué usar una solución que no me quita carga de trabajo, sino que la aumenta?
- La rentabilidad. Los software más avanzados son caros. Y algunas soluciones más asequibles siguen sin convertirse en inversiones rentables porque para sacarles todo el partido se requieren conocimientos y tiempo que la mayoría de las empresas no disponen.
Pues bien, un asistente que realiza tareas por ti le da la vuelta a este escenario. ¿Por qué?
- La usabilidad es una cuestión prioritaria. El asistente de IA se encarga de hacer los procesos técnicos y complejos. De tal forma que la interacción de un empresario o profesional con esta herramienta es muy sencilla. Básicamente, consiste en importar a su base de conocimiento todos los datos que necesita conocer, conectarla a las herramientas a las que debe tener acceso (por ejemplo, la agenda, el ecommerce o el gestor de stock de un negocio) y, a partir de ahí, pedirle que ejecute tareas de forma autónoma.
- La eficiencia se eleva de manera notable. Puesto que el asistente de IA lleva a cabo las acciones para las que ha sido programado, sin que ningún humano tenga que pelearse con rutas o datos. En cuestión de segundos se pueden realizar procesos que antes consumían horas de trabajo.
- La rentabilidad es notable. Un asistente que realiza tareas por ti tiene un precio muy asequible, lo que unido a que no consume ni tiempo ni esfuerzo humano, lo convierte en una herramienta especialmente rentable.
Adiós a la empinada curva de aprendizaje
Como ya hemos ido sugiriendo, la desconfianza con respecto a la tecnología nace, en muchas ocasiones, de lo difícil que resulta aprender a usarla y sacarle partido.
Hasta ahora, muchas soluciones para empresas presentaban una curva de aprendizaje especialmente dura, casi como si fuese la tradicional y exigente subida al alto del Angliru en La Vuelta a España.
Un asistente que realiza tareas por ti se encuentra en las antípodas de esos programas. ¿Por qué? La IA permite automatizar los procesos que se deben realizar para conseguir el objetivo que se persigue.
Por ejemplo, si se desea obtener un KPI de venta, si el asistente de IA está conectado a tu CRM no tienes que seguir una compleja sucesión de pasos, solo pedirle a la IA que te entregue el dato que buscas. Así de sencillo.
Los ejemplos que podemos poner son infinitos. Básicamente, un asistente que realiza tareas por ti no te exige hacer un ingente esfuerzo para aprender a usarlo de forma adecuada y sacarle todo el partido.
Tecnología que elimina tareas en vez de incrementarlas
Un asistente que realiza tareas por ti se diferencia de forma notable con respecto a herramientas anteriores en que para ser empleado no es necesario llevar a cabo complejas acciones.
Una vez que la IA tiene toda la información que necesita conocer sobre un negocio, sus flujos de trabajo y sus procesos de venta y puede acceder a las soluciones clave como el CRM o la agenda es posible:
- Automatizar acciones. Por ejemplo, responder por WhatsApp a los clientes, hacerles preguntas a los potenciales clientes para poder cualificarlos o redirigirlos a los productos de un ecommerce que están buscando.
- Realizar tareas a petición de un profesional en segundos. ¿Qué clase de tareas? Búsqueda de datos, envío de recordatorios de citas o de revisiones…
Es decir, que un asistente que realiza tareas por ti no va a aumentar tu carga de trabajo, sino que la va a minorar. Se acabó la era de la tecnología que exigía a las personas realizar acciones mecánicas concatenadas.

¿En qué puede ayudarte un asistente que realiza tareas por ti como un agente de WhatsApp?
A lo largo de este artículo hemos ido apuntando alguno de los usos que tiene un asistente que realiza tareas por ti.
Ahora, vamos a señalar algunos procesos en los que un agente de WhatsApp, un tipo de asistente de IA cada vez más relevante, puede ser clave.
Captación de clientes
En este caso, estamos hablando de un asistente que realiza tareas por ti 24 horas al día, todos los días de la semana. ¿Por qué? Si un negocio tiene un botón de WhatsApp en su web o redes sociales, cualquier cliente o potencial puede escribirle.
El agente de WhatsApp se encarga de responderle y de incentivar la compra de productos o servicios.
Además, también puede recabar toda la información necesaria para preparar presupuestos o redirigir a los clientes a productos de un ecommerce o a las páginas de contratación de servicios de una compañía.
Cualificación de leads
Otra tarea que puede hacer un agente de WhatsApp es realizar preguntas a los clientes potenciales para poder cualificarlos.
Es decir, para establecer qué buscan, qué producto o servicio se aproxima más a sus necesidades y cuál es el nivel de urgencia del cliente para priorizar los casos que deben atenderse con mayor celeridad.
Así, con un asistente que realiza tareas por ti, no tienes que esforzarte por cualificar los leads que entran en tu negocio de forma manual, sino que el agente realiza esta acción e, incluso, puede enviarle el lead al profesional o área de tu negocio que esté mejor preparado para gestionarlo con éxito.
Gestión de pedidos y reservas
Otra acción que puede realizar un agente de WhatsApp es la obtención de los datos necesarios para que un profesional gestione un pedido o una reserva.
Por ejemplo, pensemos en una empresa que tiene un vivero. Si un cliente se pone en contacto con ella un domingo para que le reserve un árbol específico o, si no lo tiene, que se lo encargue, el asistente puede obtener toda la información para que a primera hora del lunes se prepare el pedido o se encargue el árbol. Si, además, el agente está conectado el programa de stock del vivero, podrá decirle al cliente si lo que busca está disponible y tramitar la compra o preguntarle si quiere encargarlo.
Este es solo un ejemplo, en cualquier comercio un asistente que hace tareas por ti puede darte todos los datos que necesitas para gestionar tus pedidos e, incluso, si dispones de ecommerce o control de stock, gestionarlos autónomamente.
Concertación de citas
Un asistente que realiza tareas por ti también es capaz de agendar citas autónomamente, sin que ningún profesional tenga que intervenir. ¿Cómo?
El cliente pide por WhatsApp una cita para un servicio concreto. El agente le pregunta qué día y hora le vendría bien. Después, consulta la agenda del negocio o el profesional y le ofrece un hueco libre que se ajuste a sus demandas. Si el cliente lo acepta, el asistente automáticamente crea la cita en la agenda para evitar que ese hueco sea adjudicado a otro cliente.
Toda la información de la cita se muestra en la agenda: nombre del cliente, dirección en caso de que no sea en la sede del negocio, motivo, etc.
Envío de recordatorios de citas o revisiones
Un asistente que realiza tareas por ti también es capaz de mandar recordatorios automáticos a:
- Los clientes con citas agendadas, con la antelación que tú desees y el número de veces que quieras, para evitar que se olviden de ellas.
- Los clientes que deberían renovar servicios periódicos o efectuar revisiones.
De tal forma que no tienes que enviar los recordatorios de forma manual, ni filtrar tus bases de datos en búsqueda de los clientes que tienen que someterse a revisiones, sino que el asistente realiza esta compleja tarea por ti y en segundos.
En definitiva, con un asistente que realiza tareas por ti puedes comenzar a sacarle el máximo partido a la revolución tecnológica que estamos viviendo estos últimos años.
Los tiempos en que una persona necesitaba formarse y destinar un importante volumen de tiempo para lograr que un programa acciones clave para su negocio han quedado atrás.
Los asistentes de IA permiten automatizar múltiples tareas sin que un profesional tenga que hacer algo para conseguirlo.



















